„todo aquello que veo, me parece que es parte de un sueño“  Fjodor Iwanowitsch Tjutschew

Los cronistas turcos lo describieron como una nube negra azulada cristiana que descendía de las montañas por el norte.

A los 160.000 soldados movilizados por el ejercito otomano sólo les faltaba asestar el golpe definitivo a occidente invadiendo una Viena que resistía tan solo con 30.000.

Al frente de la tormenta libertadora, Maximiliano Emanuel, Príncipe elector de Baviera, el llamado a partir de entonces “Rey azul“.

La ambición de este joven de provincias le llevará a jugar en las grandes ligas de las cortes europeas. Junto a Maria Antonia de Austria, dará un heredero legítimo a la corona española durante los seis años que viva el infante. Del lado de Luis XIV de Francia en la guerra desatada tras esta muerte prematura, sufrirá una apabullante derrota por parte de su antiguo socio austriaco.

El nuevo palacio de Schleissheim es un homenaje a los juegos del destino. El lugar apropiado de representación de un imperio en donde nunca se pondría el sol. El parque de juegos para los sueños de Maximiliano Emanuel, Príncipe elector de Baviera. El “Rey azul“.